Publicado 25/05/2026 01:36

Árima estudia proponer a su junta del 26 de junio el pago del primer dividendo de su historia

Archivo - Edificio Habana de Árima
Archivo - Edificio Habana de Árima - ÁRIMA - Archivo

MADRID 25 May. (EUROPA PRESS) -

La socimi de oficinas Árima Real Estate baraja proponer a su junta general de accionistas, que se celebrará previsiblemente el próximo 26 de junio en primera convocatoria, el pago, este año, del primer dividendo de su historia.

Según consta en el orden del día de la junta que la compañía ha remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), no se prevé repartir ningún dividendo con cargo a los resultados de 2025, pero el consejo de administración de Árima "está valorando proponer a la junta general de accionistas el reparto de un dividendo con cargo a las reservas voluntarias de la sociedad".

La socimi precisa que, en línea con su vocación de remunerar al accionista, el reparto de dividendos durante el ejercicio 2026 podría, en su caso, situarse en niveles de rentabilidad orientativos del entorno del 6%, "en función de la evolución de la sociedad y de las decisiones que adopten los órganos sociales competentes".

De aprobarse finalmente esta iniciativa, sería el primer dividendo que pagaría Árima desde su constitución.

VOLVIÓ A BENEFICIOS EN 2025 TRAS INTEGRAR JSS REAL ESTATE

La socimi de oficinas obtuvo un beneficio neto recurrente de 8,8 millones de euros en 2025, frente al resultado negativo de 1,1 millones de euros del año anterior, después de integrar la cartera agregada de JSS Real Estate tras la fusión inversa mediante absorción llevada a cabo el año pasado, ambas empresas controladas por el banco suizo J. Safra Sarasin.

Según su última cuenta anual de resultados, el beneficio neto declarado fue de 8,4 millones de euros, frente a los 'números rojos' de 31 millones de euros de 2024, ejercicio en el que la valoración de los activos impactó negativamente, frente a la aportación positiva en 2025.

El valor bruto de los activos (GAV) de Árima se situó en 563,5 millones de euros a cierre del año, lo que supone un crecimiento del 57% interanual respecto de 2024, impulsado por la integración de la cartera de JSS y por el avance de los proyectos de reposicionamiento.

Los ingresos totales ascendieron a 27,7 millones de euros en 2025, frente a 12,2 millones en 2024, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) recurrente se situó en 18,5 millones de euros, multiplicando por más de nueve el registrado en el año anterior.

Por otra parte, la compañía cerró el ejercicio con un apalancamiento neto (LTV) del 40,7%, frente al 26,3% a cierre de 2024, tras integrar la financiación asociada a la cartera combinada. Árima dispone de una deuda con un vencimiento medio a 3,5 años, un coste del 3,4% y un 65% de la deuda a tipo fijo. Adicionalmente, contaba al finalizar 2025 con 31,2 millones de euros de financiación no dispuesta.

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