Archivo - Monterrey. - IBERIA - Archivo
MONTERREY 15 Jun. (Rubén Moreno. AGENCIA REFORMA) -
Una espera mundialista de 40 años terminó ayer para Monterrey...¡y valió la pena esperar!
Por fin el balón Trionda rodó en la cancha del Estadio Monterrey para dar por iniciada la máxima fiesta del futbol en tierras regias ante 50 mil 987 aficionados. Un ambiente pletórico.
Ya aclimatados al ambiente de la carnita asada, el calor y la cerveza, los suecos festejaron en grande con sus ahora "compadres" regiomontanos en el recinto mundialista.
Unas 4 horas antes del inicio del juego, los seguidores de los suecos ambientaron a los regios con una pequeña fiesta en el Parque del Agua.
Los tunecinos, por su parte, partieron desde la Macroplaza al mediodía hasta avanzar al "Gigante de Acero" para alentar a su selección.
Alrededor del estadio, aficionados de Centroamérica, Sudamérica y Europa le dieron el toque mundialista.
"Es la primera vez que venimos, toda la experiencia ha sido increíble. A disfrutarlo", expresó Marco, un aficionado que vino desde Guatemala.
Adentro, Antonio Tanguma Jr. ponía el sabor regio, con una interpretación de "La Mareada" que puso a bailar a propios y extraños.
Los cuernos de vikingo y las playeras amarillas fueron mayoría.
El fez, sombrero tunecino, fue lucido con orgullo por los seguidores de esa nación.
Óscar Cordero, aficionado regio, acudió a su primer Mundial acompañado de su nieto, del mismo nombre.
"Es una alegría que pude traer a mi nieto, que tanta suerte tengo de estar con él. Ya me toca estar aquí y qué a gusto de estar con mi nieto", expresó.
Llegó el momento. Después de 14 mil 603 días, Monterrey volvió a ser sede mundialista.
Suecia inició fuerte y al minuto 6 logró el gol que hizo vibrar a todos sus seguidores.
La afición no estuvo de acuerdo con la pausa de hidratación y abucheó, pero el acordeón sonó para interpretar "El Cerro de la Silla", de Tanguma y alegró al público.
"Gyökeres, Gyökeres, Viktor Gyökeres", gritó el "Gigante de Acero" tras el gol del delantero del Arsenal inglés.
El grito homofóbico también apareció, aunque no conoció nacionalidad, pues a ambos porteros les tocó cargar con ello.
Asimismo, una pareja de Tigres no se salvó de los abucheos al aparecer en la pantalla, mientras que un Rayado era aplaudido.
Cuando Túnez estaba abajo 3-1, aparecieron los gritos de "Sí se puede, sí se puede", mismo que nació en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas de 1997, que ganó la Liga Linda Vista, de Guadalupe, ahora municipio mundialista.
La fiesta fue espectacular, digna de una Ciudad como Monterrey.