MADRID 17 Dic. (EUROPA PRESS) -
Al menos 40 candidatos a las elecciones parlamentarias y municipales del próximo 9 de febrero en Camerún han sido secuestrados por milicianos separatistas de la parte anglófona del país, en un intento por echar por tierra la votación, según informa Voice of America.
En un audio difundido por los separatistas, un candidato local llamado Samuel Nforba asegura que estos le tienen retenido en represalia por desafiar su advertencia de que nadie debería votar o ser candidato a los comicios.
La doble cita electoral, que debería haberse realizado en septiembre de 2018, fue anunciada en noviembre por el presidente del país, Paul Biya. El Gobierno ha asegurado que la situación en las regiones Noroeste y Suroeste, de mayoría anglófona, es lo suficientemente segura para la celebración de la votación.
Sin embargo, según Voice of America, casi 40 candidatos a los consejos municipales fueron secuestradas la semana pasada en la localidad de Jakiri, en Noroeste. Mientras que tres más fueron raptados en Bamenda, en la misma región, por estar en posesión de carnés de votación.
El ministro de Administración Territorial camerunés, Paul Atanga Nji, ha asegurado que el Gobierno está trabajando en la liberación de los rehenes y ha insistido en que las elecciones se celebrarán como está previsto.
"En Noroeste y Suroeste, el jefe de Estado ha dado instrucciones firmes al ministro de Administración Territorial y al de Defensa de que tenemos que hacer todo lo posible para que estas elecciones se celebren", ha indicado. En este sentido, ha dicho que lo "normal" será "aumentar la red de seguridad en esas dos regiones antes, durante y después del proceso".
El presidente del opositor Partido Democrático Unido Socialista (USDP), Prince Ngwese Ekosso, ha sostenido que no se dan las condiciones para celebrar las elecciones. "El país está atravesando una de las peores crisis y los separatistas han dejado claro que la tensión va a continuar", ha añadido.
Los secuestros se han producido mientras el Parlamento camerunés está debatiendo la concesión de un estatus especial para las dos regiones como ordenó Biya para resolver la crisis, algo que los separatistas han rechazado ya que apuestan por la independencia.
Prueba de la tensión reinante, el lunes por la noche la casa del vicepresidente de la Asamblea Nacional, Joseph Mbah Ndam, fue incendiada en Batibo, en Noroeste, presuntamente por los separatistas, según informa 'Journal du Cameroun'. El diputado por el Frente Social Demócrata (SDF), uno de los principales partidos opositores y muy arraigado en las zonas anglófonas, optará a una nueva legislatura.
LA CRISIS EN LA PARTE ANGLÓFONA
Lo que en 2016 empezaron siendo protestas pacíficas de los habitantes de estas regiones, otrora colonias británicas pero que decidieron unirse al Camerún francés, por su supuesta marginación por parte del Gobierno central, derivó en una dura represión a raíz de la autoproclamación de la independencia de Ambazonia el 1 de octubre de 2017.
Desde entonces, los grupos armados han proliferado y el apoyo a los separatistas, hasta entonces bastante marginal, se ha visto acrecentado. El Gobierno ha respondido mediante una dura represión, durante la que las organizaciones de Derechos Humanos, han acusado a las fuerzas de seguridad de cometer atrocidades.
La separación entre anglófonos y francófonos sin embargo parte de más atrás, de la repartición de la colonia alemana de Kamerun entre Reino Unido y Francia tras la Primera Guerra Mundial.
Tras su independencia, en 1961, se implantó un sistema federal en el que las regiones anglófonas tenían su propia policía, gobierno y sistema judicial. Sin embargo, con el ascenso de Biya al poder en 1982 se fueron anulando las instituciones anglófonas, pasto de la iniciativa centralizadora.