Publicado 04/09/2026 23:02

Trump reivindica el respaldo al cambio del lago Ontario por lago América pese al rechazo de Canadá

HAMILTON, Aug. 30, 2026  -- An English-French bilingual sign reading "Lake Ontario Now and Always" is pictured at a lakeside conservation area in Hamilton, Ontario, Canada, on Aug. 30, 2026. Canadian Prime Minister Mark Carney said Thursday that the name
HAMILTON, Aug. 30, 2026 -- An English-French bilingual sign reading "Lake Ontario Now and Always" is pictured at a lakeside conservation area in Hamilton, Ontario, Canada, on Aug. 30, 2026. Canadian Prime Minister Mark Carney said Thursday that the name - Europa Press/Contacto/Zou Zheng

MADRID 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha destacado este viernes el respaldo que --según sostiene-- está recibiendo su decisión de rebautizar el lago Ontario como lago América, una medida que ha generado rechazo en Canadá y que se enmarca en el actual deterioro de las relaciones bilaterales entre Washington y Ottawa.

Trump ha asegurado que la nueva denominación cuenta con un amplio apoyo entre la población estadounidense, sobre todo entre quienes ha definido como patriotas, y ha citado expresamente a Google Maps entre otras plataformas que lo respaldan.

"¡A la gente, especialmente a los patriotas de Estados Unidos de América, les encanta el cambio de nombre del lago Ontario a lago América! El apoyo ha sido abrumador, incluyendo el respaldo de Google Maps, Apple Maps y Bing Maps, de Microsoft. Desde el cambio de nombre, ¡los negocios en el lado estadounidense del lago han experimentado un auge espectacular!", ha manifestado el mandatario en una publicación en redes sociales.

La iniciativa forma parte de la política de cambios en la denominación de accidentes geográficos impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca. Entre sus decisiones anteriores figura el cambio de nombre del golfo de México por golfo de América, una medida que el magnate neoyorquino ha defendido públicamente como parte de su agenda.

"Como ya sabéis, tomamos algo llamado 'golfo de México'. Lo cambiamos. Y ahora se conoce habitualmente como el 'golfo de América. Tenemos un golfo y un lago. Ahora solo nos falta un océano. Quizá tengamos que cambiar el nombre del Atlántico o del Pacífico. Quizá cambiemos los dos", declaraba hace apenas una semana tras la firma de una orden ejecutiva para proceder al cambio nombre del lago Ontario.

Trump vinculó ya entonces su decisión con sus críticas hacia Canadá, país con el que Washington mantiene abierto un conflicto comercial. "Nos han tratado muy mal. Son gente desagradable", afirmó en referencia a las autoridades canadienses, de las que dijo que "se creen con derecho a todo y no podemos permitirlo".

La respuesta de Ottawa ha sido desde el primer momento contraria a la iniciativa estadounidense. A este respecto, el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha defendido la continuidad de la denominación tradicional y ha subrayado que el nombre del lago Ontario precede tanto a la creación del Estado canadiense como a la independencia estadounidense.

En esta línea, Carney ha recordado que el nombre del lago Ontario "tiene más de 400 años de antigüedad, y es anterior tanto a la Confederación de Canadá como a la Declaración de Independencia de Estados Unidos".

La disputa por el nombre este accidente geográfico se produce en un contexto marcado por las fuertes tensiones comerciales entre ambos países. Washington y Ottawa mantienen posiciones abiertamente enfrentadas sobre la política arancelaria, después de que fracasaran las últimas conversaciones destinadas a rebajar las medidas comerciales adoptadas por Estados Unidos.

En este marco, Trump ha planteado elevar hasta el 50% los aranceles aplicados a determinados productos canadienses, entre ellos automóviles, camiones, componentes de automoción y acero, con efectos previstos a partir del 1 de enero de 2027.

Canadá, por su parte, ha anunciado nuevas medidas comerciales de respuesta, con aranceles que comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre. El paquete contempla gravámenes de entre el 15% y el 50% sobre determinados productos relacionados con el acero y el aluminio, además de bienes como productos lácteos, pescado y marisco procedentes del país vecino.

Contador

Contenido patrocinado