La ministra de Sanidad, Mónica García, interviene durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 9 de septiembre de 2026, en Madrid (España). El Gobierno se enfrenta a la primera sesión de control tras el inicio de curso, coincidiendo con - Eduardo Parra - Europa Press
MADRID 16 Sep. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha mostrado este miércoles su temor a que la investigación que va a realizar la Comunidad de Madrid sobre la supuesta alteración de listas de espera en el Hospital Universitario Ramón y Cajal se centre en el médico que ha denunciado la situación.
Así lo ha expresado en una entrevista en 'La Cafetera' de Radiocable, recogida por Europa Press, después de que la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, anunciara este martes la apertura de "diligencias de información interna para volver a revisar todo".
García ha señalado que lleva denunciando "desde hace mucho tiempo" que la Comunidad de Madrid lleva a cabo "este tipo de prácticas", "ingeniería estadística" para, después, "poder mandar datos al Ministerio de Sanidad diciendo que son los que mejor lo hacen".
"Y los que vivimos en Madrid sabemos que las listas de espera en Madrid son un problema y también son, de alguna manera, el caldo de cultivo de las derivaciones" a la privada, ha aseverado.
Frente al supuesto "maquillaje" de listas, que ha tildado de "fraude", ha destacado que Sanidad lleva meses trabajando en la reforma del real decreto de listas de espera para dotarlo de "transparencia y trazabilidad". Sin embargo, ha criticado que el Partido Popular ha puesto "todas las trabas" y "excusas posibles".
"Porque detrás de cada una de las personas a las que pasas de una lista de espera a otra o las dejas en un limbo, hay una persona que está esperando que se resuelva un problema de salud. Y, claro, los datos los tienen las comunidades autónomas, los datos los tiene la consejería", ha detallado.
PRESUNTA MANIPULACIÓN EN EL H. RAMÓN Y CAJAL
Según adelantó 'El País', dos jefes médicos del Hospital Ramón y Cajal rebajaron la gravedad de los pacientes para mejorar el balance de sus listas de espera para cirugías a espaldas de los cirujanos.
El diario, que ha accedido a documentos y correos que muestran esta supuesta alteración, recoge que 57 pacientes en lista de espera quirúrgica del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital pasaron de la prioridad preferente (quienes deben ser intervenidos antes de 90 días) a la normal (operación antes de 180 días). De ese modo, los responsables ganaban tiempo para lograr que los pacientes fueran operados en plazo.