Archivo - July 4, 2025, Beirut, Beirut, Lebanon: Lebanese President, Joseph Aoun, meets with Lebanese Prime Minister ,Nawaf Salam, in Beirut, Lebanon, on July 4, 2025 - Europa Press/Contacto/Lebanese Presidency Office
MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Líbano ha presentado una queja formal ante Naciones Unidas contra las autoridades iraníes, a quienes acusa de interferir en sus asuntos internos y "arrastrar" al país a la guerra en curso en la región, desatada tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán el 28 de febrero.
En particular, la carta del embajador libanés ante la ONU, Ahmad Arafa, señala a la Guardia Revolucionaria de Irán, a quien acusa de cometer "actos ilícitos que desafían flagrantemente las decisiones del Gobierno libanés y de arrastrar a Líbano a una guerra devastadora", en alusión al conflicto extendido al país desde el pasado 2 de marzo.
La misiva, enviada a Naciones Unidas el pasado 21 de abril y publicada en la página web, denuncia además "claras violaciones" de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 que atribuye a la Embajada de Irán en Beirut, tras el asesinato de seis de sus diplomáticos en un ataque de Israel contra el hotel Ramada de la capital libanesa, efectuado el 8 de marzo.
En este sentido, las autoridades libanesas han desmentido que la legación diplomática iraní les hubiera informado del traslado de los diplomáticos al citado hotel. El representante iraní ante la ONU, Amir Saeed Iravani, aseguró días después del bombardeo en una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, que "la Embajada de Irán notificó y coordinó debidamente este traslado con el Ministerio de Exteriores libanés".
Además, han denunciado que de dos de los seis fallecidos en ese ataque no estaban registrados en el país como diplomáticos y han asegurado que todo ellos, "eran en realidad miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica". "Circularon imágenes que los mostraban con uniforme militar", han apuntado.
"Líbano consideró esto una violación del artículo 41 de la Convención de Viena, que obliga a los diplomáticos a respetar las leyes del país anfitrión y a abstenerse de interferir en sus asuntos internos, además de prohibir el uso de las instalaciones diplomáticas para fines incompatibles con las funciones diplomáticas", agrega la nota de Beirut.
A esto se suma una denuncia por una operación conjunta de la Guardia Revolucionaria y el partido-milicia chií Hezbolá, efectuada el 11 de marzo, empleando misiles y drones contra Israel, algo que el Gobierno libanés ha considerado como "muy alarmante".
Las autoridades libanesas declararon el pasado 24 de marzo 'persona non grata' al embajador de Irán en Beirut, Mohamad Reza Sheibani, y le ordenaron abandonar el país antes del 29 de marzo, un extremo rechazado por Teherán, que ha decidido mantenerlo.