Publicado 29/05/2026 05:40

República Dominicana.- Los Trinitarios acusados de acuchillar a un Dominican alegan que estaban grabando música 'trap' en un estudio

El fiscal del caso ha mantenido para los tres la petición de once años por tentativa de homicidio y ha eliminado el delito de robo con violencia por el que pedía otros dos años

Los tres presuntos miembros de los Trinitarios comparecen en el banquillo durante el juicio iniciado en la Audiencia de Valladolid
Los tres presuntos miembros de los Trinitarios comparecen en el banquillo durante el juicio iniciado en la Audiencia de Valladolid - EUROPA PRESS

VALLADOLID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

Difícilmente pudieron acuchillar a un Dominican Don' Play la noche del 22 de febrero de 2025 en una céntrica calle de Valladolid porque aquel día, casualmente, los tres Trinitarios encausados se encontraban grabando música 'trap' en un estudio, o esa es al menos la versión exculpatoria que los jóvenes de origen dominicano han expuesto este viernes ante el tribunal sentenciador durante la segunda y última sesión del juicio que ha quedado visto para sentencia en la Audiencia Provincial.

Después de que en la jornada del jueves se completara la fase testifical con las declaraciones de varios policías locales y nacionales, así como de la víctima de la agresión, Yassim T, y otras tres personas que le acompañaban esa noche, junto con la pericial forense sobre las lesiones, los tres presuntos responsables de los hechos, Johan Yerai C.L, Juan Camilo O.L. y Maicol Yessi G.V, han tomado la palabra para desmarcarse del incidente, negar su pertenencia a la banda de los Trinitarios, asegurar que ni siquiera conocen a los DDP con los que supuestamente se encontraron aquella noche y, lo más importante, precisar que en el momento del acuchillamiento cantaban juntos música 'trap' junto a otros amigos en un estudio.

Johan Yerai, a quien la víctima identifica como el autor material de su triple acuchillamiento, ha sostenido que tras la grabación de un Reel en el que aparecen los tres acusados cantando 'trap house' se marchó a casa a dormir, mientras que Juan Camilo, según su propia versión, se dirigió a buscar a su novia a su centro de trabajo y el tercero, Maicol, asegura que permaneció en el estudio hasta las 02.00 horas del día siguiente.

Como denominador común, los tres acusados, en declaraciones recogidas por Europa Press, han explicado al tribunal que mantenían una mera "relación musical", sin que en momento alguno hayan pertenecido a la banda de los Trinitarios, y ello a pesar de haber sido objeto todos ellos de distintas detenciones por parte de la Policía Nacional en las que se les relaciona con dicha organización juvenil violenta. También han coincidido al manifestar que ni siquiera conocen la letra de la canción que entonaban juntos, con tintes amenazantes en la que salen a relucir términos de "bocachancla" y alusiones a alguien que habla con el fiscal.

Pese a ello, el fiscal del caso ha mantenido para los tres su petición de once años de cárcel por delito de tentativa de homicidio pero, en cambio, ha retirado los cargos por el delito de robo con violencia e intimidación, ya que en la jornada anterior la propia víctima, el joven de origen marroquí Yassin T, confesó que se inventó haber sido objeto de un intento de robo para evitar que su madre, de 70 años, y su hermano mayor descubrieran que pertenecía a los DDP.

En su informe, el acusador público mantiene que existen "hechos objetivos" para una sentencia condenatoria, en referencia a la versión que el acuchillado ha ofrecido con "madurez y consistencia", a pesar de que cuando se produjeron los hechos contaba con 16 años, pero también por las investigaciones policiales que identifican a los agresores como Trinitarios y al bando contrario como perteneciente a los DDP, bandas que son "acérrimas enemigas" y actúan en un ámbito de "acción-reacción" que comenzó a hacerse patente en Valladolid en 2109 y que a partir de 2022 han llevado a que la capital del Pisuerga a "rivalizar" con Madrid en la comisión todos los fines de semana de incidentes graves violentos.

El fiscal da importante valor también al Reel aparecido en Instagram en el que aparecen los tres encausados cantando y que, como así ha advertido, suele ser utilizando por las bandas violentas a modo de advertencia, en ocasiones antes de actuar y en otras una vez ejecutada la amenaza. Dicha vídeo corto y el posterior reconocimiento fotográfico en comisaría es el que ha permitido que la víctima y sus acompañantes identificaran a las tres personas que esa noche les abordaron en la calle López Gómez.

"Luego vienen aquí y hacen la pamema de que no se conocen, pero se conocen perfectamente unos a otros. De hecho, ese conocimiento es la base de su subsistencia para identificar al enemigo y evitar ser atacado", ha advertido el acusador público, quien recuerda que la noche de autos Yassin, "que iba un tanto despistado", quedó a merced de sus agresores debido a que sus acompañantes salieron corriendo "como el rayo porque eran plenamente conscientes de lo que se les venía encima".

"ANIMUS NECANDI"

Yassin también trató de huir pero se golpeó con un coche y cayó al suelo boca abajo, momento en el que, como así recuerda el fiscal, Johan Yerai le asestó tres cuchilladas por la espalda mientras los otros dos acusados se sumaban a la agresión con patadas y sujetando a la víctima. "Pedimos idéntica pena para los tres por tentativa de homicidio porque es cierto que Yerai es el autor, pero los otros dos colaboran en una agresión grupal coral en la que estos últimos asumen el resultado de la acción" en la que advierte un claro "animus necandi", es decir, intención de matar, tanto por "el arma utilizada, la zona "vulnerable" del cuerpo a la que se dirigen las cuchilladas--están cerca los pulmones y el corazón--y la posición de "absoluta indefensión" en la que se hallaba el joven Yassin.

En el bando contrario, las tres defensas han solicitado un fallo absolutorio por falta de pruebas y enmarcan la incriminación de sus patrocinados en "motivos espurios" de las supuestas víctimas, en el contexto propio de una rivalidad exacerbada entre bandas, al tiempo que han puesto en tela de juicio los reconocimientos fotográficos realizados en los que se señala a sus clientes, de quienes coinciden al señalar que mantenían una "mera relación musical", además de señalar las numerosas contradicciones en las que han incurrido los denunciantes en cuanto a la vestimenta de sus agresores y la forma en la que se produjeron los hechos.

"Parece que ha delinquido una gorra", es la denuncia que el defensor de Johan Yerai ha elevado al tribunal en referencia a que tras la agresión registrada, Yassin apuntó que su agresor llevaba una gorra, la misma que su cliente lucía en el Reel que condujo a la identificación de los tres encausados. "Mi patrocinado ha reiterado que la gorra que llevaba en el vídeo no era suya y que se la había dejado otro amigo", ha manifestado el defensor en un intento por sembrar las dudas del tribunal y plantear la posibilidad de que esa gorra bien pudiera haberla portado otra persona distinta el día del acometimiento.

Dicho defensor, con carácter alternativo, ha sido el único que en caso de condena tipifica los hechos como un delito de lesiones con instrumento peligroso, mercedor de una condena de dos años de prisión.

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