Publicado 27/03/2026 09:29

Siria.- La ONU denuncia que las autoridades sirias siguen sin depurar responsabilidades por la violencia en Sueida

La última investigación describe una paz "precaria", con enfrentamientos sectarios puntuales a pesar del alto el fuego

Archivo - 19 July 2025, Syria, As Suwayda: An aerial view shows the city of As Suwayda, with smoke rising from burning houses amid clashes between tribal fighters and local Druze factions in southern Syria. Fear and shock grip the province following the e
Archivo - 19 July 2025, Syria, As Suwayda: An aerial view shows the city of As Suwayda, with smoke rising from burning houses amid clashes between tribal fighters and local Druze factions in southern Syria. Fear and shock grip the province following the e - Moawia Atrash/dpa - Archivo

MADRID, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno sirio no ha entablado ningún tipo de iniciativa para resolver la situación en la provincia de Sueida ni efectuado "progresos tangibles" a la hora de depurar responsabilidades por la ola de violencia sectaria que sacudió la región en verano del año pasado y en la que todas las partes implicadas, incluido el Ejército sirio, cometieron gravísimas violaciones de los Derechos Humanos, según una nueva investigación publicada este viernes por Naciones Unidas.

Los enfrentamientos sectarios de Sueida se convirtieron en la primera gran crisis del Gobierno sirio encabezado por el ex líder yihadista Ahmed al Shara y un ejemplo fragmentado escenario que lleva intentando conjuntar desde su llegada al poder tras la caída de la dinastía Al Assad a finales de 2024: combates entre milicias drusas y beduinas, estas últimas respaldadas por Damasco, dejaron más de 2.000 muertos, entre ellos civiles drusos, en medio de denuncias internacionales por ejecuciones a civiles, torturas, saqueos y violencia sexual.

La Comisión de Investigación de Naciones Unidas sobre Siria relata en su informe de este viernes las "tres olas de violencia" que sacudieron Sueida entre el 14 y 19 de julio y que comenzaron con la operación emprendida por "fuerzas gubernamentales, incluyendo tanto a las Fuerzas de Seguridad Interna como al Ejército Árabe Sirio", responsables de "asesinatos, ataques directos e indiscriminados contra civiles, arrestos y secuestros arbitrarios, tortura y malos tratos, saqueos, ataques contra la propiedad civil, violencia sexual y de género".

La ONU vierte las mismas acusaciones contra drusos y beduinos en las dos olas siguientes, pero resalta que el primer estallido fue el más letal de todos y que el tercero, el protagonizado por combatientes tribales contra los civiles drusos, fue "el más destructivo": casi 35 poblaciones drusas acabaron calcinadas y sus negocios, saqueados.

SIN CULPABLES

En una evaluación del periodo de alto el fuego que comenzó el 19 de julio, Naciones Unidas lamenta que las iniciativas de diálogo han brillado por su ausencia. Ninguna de las causas fundamentales del conflicto (la marginación política, las disputas sobre la autoridad en la zona y, sobre todo, la desconfianza endémica hacia el Gobierno de Damasco) han sido abordadas, y tampoco hay constancia de "progresos tangibles que garanticen una depuración de responsabilidades" sobre las violaciones de los Derechos Humanos constatadas durante el conflicto.

Todo lo que se sabe hasta ahora a este respecto es que 23 efectivos del personal de seguridad y del Ejército sirio han sido detenidos por su papel en estas violaciones, "pero la información que se ha divulgado hasta el momento sobre las investigaciones de las que están siendo objeto ha sido limitada".

Además, la violencia prosigue en forma de episodios esporádicos, la mayor parte de la gobernación de Sueida "sigue fuera del control", mientras que 115.000 personas siguen desplazadas, a la espera de una solución política que nunca termina de llegar.

Contador

Contenido patrocinado