Archivo - February 26, 2019 - Bobo-Dioulasso, Burkina Faso - Soldiers from Cameroon, Niger and Burkina Faso take part in simulated hostile village combat training alongside soldiers from Burkina Faso and Niger during Exercise Flintlock 2019 February 25, 2 - Europa Press/Contacto/Dracorius White - Archivo
MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -
El número de muertos a nivel mundial a causa de los ataques terroristas cayó en 2025 a su cifra más baja en una década, con más de la mitad de fallecidos en la región africana del Sahel, si bien la cifra de víctimas se ha disparado en un 280% en los países occidentales, según reflejan los datos del Índice Global de Terrorismo, publicado esta semana.
El informe, publicado por el 'think tank' australiano Institute for Economics & Peace (IEP), refleja un descenso de las muertes de un 28% a nivel global --hasta las 5.582--, con una caída del 22% en el número de ataques hasta los 2.944, las cifras más bajas documentadas desde 2007.
Sin embargo, recoge que las víctimas en países occidentales ha aumentado un 280%, hasta las 57, algo que achaca "fundamentalmente" a incidentes de "antisemitismo, islamofobia y terrorismo político". La cifra, sin embargo, es baja en comparación con las cifras totales en otras regiones.
"La radicalización de los jóvenes ha emergido como una de las principales preocupaciones de seguridad en Occidente", explica, antes de especificar que "los jóvenes y los menores representan el 42% de todas las investigaciones sobre terrorismo en Europa y América del Norte en 2025, una cifra que se ha triplicado desde 2021".
"La media de tiempo de radicalización se ha contraído de forma dramática, pudiendo tener lugar ahora en cuestión de semanas debido a la propaganda online, la amplificación algorítmica y la explotación de las vulnerabilidades de desarrollo entre la juventud", expone, antes de apuntar a "la alineación y el aislamiento social" como "factores clave" de este proceso en países occidentales.
En este sentido, detalla que el 87% de los menores radicalizados en Occidente "tenían un historial de abandono o abuso psicológico". "Los ataques terroristas por parte de menores son desarticulados con mayor probabilidad, con un 97% de interceptaciones por parte de las fuerzas de seguridad entre 2022 y 2025, en comparación con el 68% entre adultos".
"Los lobos solitarios llevaron a cabo el 93% de los ataques terroristas mortales en Occidente durante los últimos cinco años y cuentan con tres veces más oportunidades de ejecutar con éxito un ataque que los grupos con dos o tres implicados", afirma.
El informe apunta además a Colombia como único país de América del Sur entre los diez más afectados por el terrorismo --en noveno lugar--, mientras que alerta de que la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán "eleva en gran medida el riesgo de actos terroristas en el futuro".
"Los ataques con misiles de represalia de Irán contra Israel y los aliados de Estados Unidos en el Golfo, sumados a sus relaciones con redes interpuestas como Hamás, Hezbolá y los hutíes, implican que las consecuencias de esta escalada afectarán a toda la región y más allá", advierte.
"El riesgo de ataques terroristas inspirados por grupos interpuestos contra intereses estadounidenses, israelíes y aliados, tanto en Oriente Próximo como en países occidentales, ha aumentado considerablemente", apunta, sin que por ahora haya a la vista un acuerdo para poner fin al conflicto la región tras la citada ofensiva, lanzada en medio de negociaciones entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.
MÁS DEL 50% DE LAS MUERTES, EN EL SAHEL
El informe señala además que las muertes en África subsahariana disminuyeron en diez países y aumentaron en cuatro, antes de agregar que la región del Sahel acumula más de la mitad de todas las muertes por ataques terroristas del mundo.
En este sentido, apunta que cinco países en el Sahel han registrado en 2025 caídas en el número de muertes e incidentes respecto al año anterior, siendo Nigeria el único país de la región que registra un aumento en ambas categorías. Además, Burkina Faso --el país más afectado en 2023 y 2024--, obtuvo el mayor descenso en número de muertos, con una bajada del 45% --lo que equivale a 686 fallecidos--.
"A pesar de este descenso, la letalidad aumentó, lo que refleja un patrón de menos ataques, pero más mortales. El principal factor del descenso fue una drástica reducción de las víctimas civiles, que disminuyó un 85%", explica el documento, que apunta que el año estuvo marcado por "la ausencia a nivel global de ataques a gran escala".
De esta forma, subraya que el ataque más mortal dejó 120 muertos, en comparación con los 237 de 2024 y los más de 1.100 en 2025. Además, ese fue el único ataque de 2025 con más de un centenar de muertos, en comparación con los cinco de esta escala registrados un año antes.
Por otra parte, Nigeria y República Democrática del Congo (RDC) registran los mayores aumentos en muertes por terrorismo, con un 46% y 28% respectivamente. En Nigeria, las muertes han aumentado en el noroeste del país "en medio del aumento de la inestabilidad política relacionada con Boko Haram", mientras que en RDC "fuerzas vinculadas a Estado Islámico llevaron a cabo múltiples ataques a gran escala en la frontera oriental".
A pesar de la situación en el Sahel, es Pakistán el país que, por primera vez, figura como el más impactado por el terrorismo, con 1.139 muertos y 1.045 incidentes en 2025, sus cifras más altas desde 2013, algo que el IEP vincula con la vuelta de los talibán al poder en 2021 en Afganistán y el aumento de las operaciones transfronterizas de Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, y el Ejército de Liberación Baluche (BLA).
Las autoridades paquistaníes han denunciado en numerosas ocasiones el papel de Kabul en este deterioro de su seguridad y han lanzado varios bombardeos y operaciones, lo que ha derivado en conflictos abiertos, el último de ellos a finales de febrero, con un alto el fuego temporal en vigor en estos momentos con motivo del final del mes de Ramadán.
EL PESO DE ESTADO ISLÁMICO
El 'think tank' reseña en su informe que las cuatro organizaciones terroristas más mortíferas son Estado Islámico, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) --rama de Al Qaeda en el Sahel--, TTP y Al Shabaab, que opera en Somalia y mantiene lazos con Al Qaeda.
Así, especifica que "Estado Islámico sigue siendo uno de los grupos más reconocidos a nivel mundial y con mayor influencia operativa". "Si bien su control territorial ha disminuido significativamente desde su apogeo --en 2014--, continúa operando a través de una red de filiales y provincias en diversas regiones", apunta.
"Su actividad ya no se concentra en un único escenario, sino que se extiende por áreas como Oriente Próximo, África subsahariana y partes de Asia", dice, al tiempo que esgrime que "este modelo descentralizado le ha permitido mantener su capacidad de resistencia a pesar de la constante presión antiterrorista".
Por su parte, JNIM ha emergido como "una fuerza dominante" en el Sahel, con operaciones en Malí, Burkina Faso y los países vecinos. "Su crecimiento refleja la expansión generalizada de la actividad miliciana en África subsahariana, que se ha convertido en el epicentro del terrorismo global", señala.
"El grupo ha logrado afianzarse en contextos locales, aprovechando las quejas relacionadas con la gobernanza, la seguridad y la marginación económica", remarca, al tiempo que argumenta que "las fronteras porosas, la limitada presencia estatal y las complejas dinámicas locales" favorecen la estrategia de la rama de Al Qaeda.
Por último, recalca que Al Shabaab "mantiene su posición como uno de los grupos más mortales a nivel mundial". "A pesar de la presión militar constante, la organización ha demostrado capacidad de adaptación y persistencia. Sus operaciones se extienden más allá de las fronteras de Somalia y continúa generando ingresos mediante impuestos, extorsión y otras formas de actividad económica", zanja.