Publicado 28/09/2026 10:45

El Ministerio de Ciencia destina 444 millones desde 2018 a investigación e innovación en salud cardiovascular

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MADRID 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) ha destinado cerca de 444 millones de euros desde 2018 a investigación e innovación de salud cardiovascular, a través del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI).

"La salud de las personas es una prioridad para el Gobierno de España y esta inversión se traduce en más prevención, diagnósticos más tempranos y precisos, tratamientos más personalizados y eficaces, y mejor seguimiento y rehabilitación de las enfermedades cardiovasculares", ha destacado la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.

En concreto, el ISCIII ha destinado, en el marco de su Acción Estratégica en Salud (AES), 85,1 millones de euros entre 2018 y 2025 con un total de 498 ayudas concedidas para proyectos que estudian el corazón y las enfermedades cardiacas.

En este contexto, el Ministerio destaca el 'Estudio CardioTox', cuyo objetivo es desarrollar herramientas clínicas basadas en medicina de precisión para predecir y prevenir la cardiotoxicidad. Esta complicación ocurre cuando los tratamientos oncohematológicos, como la quimioterapia o inmunoterapia, provocan daños en el sistema cardiovascular del paciente con cáncer.

Además, el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) recibe financiación anual del ISCIII a través de fondos de los Presupuestos Generales del Estado. Desde 2018 se han financiado al centro 166 millones de euros.

El CNIC ha desarrollado una polipíldora cardiovascular que reúne en un único comprimido tres tratamientos fundamentales para la prevención secundaria: ácido acetilsalicílico, ramipril y atorvastatina. El ensayo clínico 'SECURE' demostró que esta estrategia reducía en un 33 por ciento la mortalidad cardiovascular frente al tratamiento convencional con los mismos medicamentos administrados por separado.

Por su parte, el proyecto 'AI-POCVUS-REACT' combina ultrasonido portátil e inteligencia artificial para desarrollar una nueva herramienta de prevención cardiovascular personalizada. El objetivo es crear un dispositivo que, mediante una sencilla sonda conectada a un teléfono móvil, permita obtener imágenes de los vasos sanguíneos en tiempo real y analizarlas automáticamente para identificar alteraciones tempranas de la salud arterial.

Asimismo, el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) cuenta con un Área de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV), que es financiada por el ISCIII. Desde 2018, se han destinado cerca de 29 millones de euros a esta área. El Estudio 'CIBER-Spanish' investiga una estrategia de medicina personalizada de precisión que combina genética y técnicas de imagen para prevenir la muerte súbita en pacientes con miocardiopatía dilatada no isquémica mediante el uso de un desfibrilador implantable.

AGENCIA ESTATAL DE INVESTIGACIÓN

Por otra parte, la Agencia Estatal de Investigación (AEI) ha financiado desde 2018 un total de 439 ayudas por 117,1 millones de euros en proyectos de investigación de innovación sobre la salud cardiovascular y las enfermedades y trastornos del corazón.

Entre ellos se ha financiado el proyecto 'APOLO', que, según Ciencia, es un ejemplo de cómo la investigación se transforma en tecnología y reúne a dos de las 'startups' españolas más innovadoras en el ámbito de la tecnología cardiovascular (Adas3d Medical y Corify Care), con el Hospital Clínic de Barcelona y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) para mejorar el tratamiento cardiovascular de los pacientes.

El proyecto desarrollará un sistema de mapeo que combina información estructural y funcional del corazón y la creación de gemelos cardiacos digitales personalizados del paciente para apoyar en la prevención y tratamiento de arritmias cardiacas.

CENTRO PARA EL DESARROLLO TECNOLÓGICO Y LA INNOVACIÓN

Asimismo, el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) ha destinado cerca de 47 millones de euros desde 2018 en más de 80 proyectos para impulsar tecnologías innovadoras que facilitan la prevención, el diagnóstico y la lucha contra las enfermedades cardiovasculares.

Entre ellos, destaca la financiación de proyectos como el de la empresa RedBeat, que desarrolla un dispositivo 'wearable' para monitorizar pacientes con enfermedades vasculares. El dispositivo combina biomarcadores, constantes vitales e inteligencia artificial para detectar cambios y anticipar posibles descompensaciones, avanzando hacia un seguimiento más preventivo y personalizado.

Además, por medio de su SICC Innvierte, el CDTI realiza operaciones de coinversión en empresas de tecnologías médicas como Nuubo (Smart Solutions Technologies, S.L.), que diseña y fabrica dispositivos médicos inalámbricos para prevenir, diagnosticar y seguir y apoyar la rehabilitación anomalías cardíacas por medio de monitorización y análisis del ritmo cardíaco.

CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS

Por último, y en el marco de las investigaciones impulsadas por el Ministerio, el CSIC ha captado en este mismo periodo de tiempo 6,5 millones de euros de las agencias financiadoras para 46 proyectos de investigación directamente relacionados con el ámbito cardiovascular.

Ciencia destaca el proyecto 'Nuevos dispositivos portátiles no invasivos para la rehabilitación cardíaca' (Heart-Now), liderado por el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM), que desarrolla tecnología 'wearable' para el seguimiento y rehabilitación de pacientes cardíacos, "un ejemplo claro de transferencia tecnológica en salud", añade.

El MICIU explica que muchas de estas ayudas y proyectos se han gestionado a través PERTE para la Salud de Vanguardia, una iniciativa integrada en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) que ha movilizado más de 36 millones de euros para impulsar 42 proyectos y avanzar en el diagnóstico temprano, desarrollar tratamientos más precisos y reforzar la investigación basada en datos de las patologías cardiovasculares.

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