El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, instó a su sucesor Abelardo de la Espriella a no cerrar la frontera con Venezuela, resaltando que la reapertura del paso en Cúcuta resultó en una disminución de la pobreza y generó un comercio de 1.000 millones de dólares (aproximadamente 875 millones de euros).